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Consejos para pacientes

Cómo la calidad de tu dieta determina un envejecimiento saludable y sin enfermedades crónicas

consalud.es ha informado de los resultados de un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) e IMDEA Nutrición, publicado en la revista BMC Medicine, que ha seguido durante más de once años a…

Cómo la calidad de tu dieta determina un envejecimiento saludable y sin enfermedades crónicas

Una alimentación saludable resulta clave para un envejecimiento con menos enfermedades

consalud.es ha informado de los resultados de un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) e IMDEA Nutrición, publicado en la revista BMC Medicine, que ha seguido durante más de once años a 84.293 personas para cuantificar cómo la calidad de la dieta incide en el paso de un estado saludable a la enfermedad crónica, la multimorbilidad y el fallecimiento. Los patrones alimentarios de mayor calidad se asocian con reducciones de entre el 6% y el 8% en el riesgo de desarrollar una primera patología crónica, y con efectos sostenidos incluso después del diagnóstico. Para la práctica clínica, el hallazgo más relevante es que la adherencia dietética no solo actúa en prevención primaria: también modula la progresión una vez instaurada la enfermedad.

Qué patrones midió el estudio y cuáles protegieron más

Los investigadores aplicaron cuatro índices dietéticos ampliamente validados para clasificar la alimentación de los participantes: el Índice de Dieta Mediterránea Alternativa (aMED), el patrón DASH, el Índice Alternativo de Alimentación Saludable (AHEI-2010) y el Índice de Dieta Saludable Basada en Plantas (hPDI). Los patrones mediterráneo y DASH mostraron la relación protectora más sólida y constante a lo largo de las distintas etapas analizadas. Las personas con mayor adherencia al aMED registraron un 28% menos de riesgo de morir sin haber desarrollado ninguna de las enfermedades crónicas estudiadas. Estos datos no implican causalidad directa, pero cuantifican la magnitud del efecto asociado a una pauta dietética concreta, lo que permite pautarla con objetivos medibles.

El beneficio se mantiene después del primer diagnóstico

Cuando los investigadores observaron qué ocurre una vez instaurada la enfermedad crónica, el efecto persistió: seguir una dieta de mayor calidad —especialmente bajo los patrones mediterráneo y DASH— se relacionó con una menor probabilidad de acumular nuevas comorbilidades. Entre los participantes que ya presentaban multimorbilidad, una mayor adherencia a los patrones aMED, DASH y AHEI-2010 se asoció con una reducción de entre el 20% y el 29% del riesgo de fallecer. Los mayores de 60 años mostraron el efecto protector más visible en la transición de estado sano a primera enfermedad, mientras que en los adultos más jóvenes el beneficio fue más acusado entre quienes ya acumulaban varias patologías. Es decir, la ventana de actuación existe tanto antes como después del debut clínico.

Cómo trasladarlo a la consulta

En palabras de Aitana Vázquez Fernández, investigadora predoctoral de la UAM y primera autora del estudio, "estos resultados refuerzan la idea de que la alimentación no solo influye en el riesgo de desarrollar una enfermedad concreta, sino que puede modular el curso completo de la salud a lo largo de la vida, incluida la probabilidad de acumular varias enfermedades crónicas y de fallecer". Desde la consulta, esto se traduce en que la pauta dietética merece el mismo rigor que cualquier otra intervención no farmacológica: objetivos concretos, un índice validado para monitorizar la adherencia y revisión periódica del impacto sobre tensión arterial, glucemia, peso y composición corporal. No es una promesa de curación, sino una variable cuantificable más dentro del plan terapéutico, que conviene revisar con la misma periodicidad que el resto de las medidas higiénico-sanitarias.