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Terapia asistida con caballos para la recuperación de mujeres víctimas de violencia de género

La Comunidad de Madrid pondrá en marcha el próximo 22 de septiembre un programa piloto de terapia asistida con caballos orientado a la recuperación integral de mujeres víctimas de violencia de…

Terapia asistida con caballos para la recuperación de mujeres víctimas de violencia de género

La Comunidad de Madrid pondrá en marcha el próximo 22 de septiembre un programa piloto de terapia asistida con caballos orientado a la recuperación integral de mujeres víctimas de violencia de género, según ha adelantado Espacio Diario. La iniciativa, anunciada por la presidenta Isabel Díaz Ayuso durante el Debate del Estado de la Región, se plantea como un recurso complementario a la atención psicológica y social que estas mujeres ya reciben: contempla 36 plazas, ocho sesiones programadas por participante y la posibilidad de incorporar a menores y personas dependientes a su cargo.

Estructura clínica del dispositivo

El programa se desplegará en los Puntos Municipales del Observatorio Regional de la Violencia de Género y articula objetivos operativos en tres ejes: bienestar emocional, funcionamiento psicosocial y competencia relacional. Entre las metas declaradas figuran el refuerzo de la autoestima, la reducción de la ansiedad y el estrés asociados a la situación vivida, el aprendizaje de estrategias de gestión emocional y el desarrollo de habilidades de comunicación. En la práctica, este diseño coincide con los modelos de intervención que priorizan la estabilización afectiva y la construcción de un vínculo seguro antes de abordar el procesamiento en profundidad del trauma, una secuencia que la evidencia clínica reconoce como factor pronóstico en supervivientes de violencia.

Mecanismos fisiológicos y respaldo institucional

Desde la perspectiva neurofisiológica, la interacción supervisada con el caballo activa sistemas de modulación atencional, tónica y postural que compartimos con las intervenciones asistidas con animales. El movimiento rítmico del animal proporciona un input propioceptivo predecible, un recurso terapéutico habitual en cuadros de disregulación autonómica, y la sincronización con un ritmo biológico externo facilita la atenuación de la hipervigilancia, uno de los marcadores conductuales más persistentes tras la exposición a violencia sostenida. Estas propiedades hacen de la equinoterapia una herramienta complementaria de la atención psicológica, nunca un sustitutivo del trabajo clínico con profesionales de la salud mental.

El Gobierno regional destinará además 500.000 euros a reforzar la asistencia a víctimas mediante un convenio con el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. El acuerdo contempla un programa específico de acompañamiento psicológico para los profesionales que prestan servicio en los puntos municipales, un componente de cuidado del equipo que la literatura identifica como factor protector frente al desgaste emocional en dispositivos de alta carga. Blindar la salud mental del personal que atiende a víctimas es, de por sí, una medida alineada con la práctica clínica basada en la evidencia.

Qué conviene seguir

Quedan por precisar los elementos que la comunidad clínica necesita para evaluar con rigor la intervención: criterios formales de inclusión y derivación, composición y cualificación de los equipos (fisioterapeutas, psicólogos, técnicos ecuestres), protocolos escritos de seguridad animal y humana, y métricas de resultado estandarizadas que permitan comparar la evolución de cada participante a lo largo de las ocho sesiones. Mientras esos datos no se hagan públicos, el programa debe juzgarse por lo que anuncia y por cómo se ejecuta en las próximas semanas, no por la promesa inicial.